domingo, 8 de mayo de 2016

Geopolitica. Definiciones


Definiciones
Karl Ritter
"Geopolítica es la ciencia que, considerando a la Geografía como ciencia del globo viviente, estudia los aspectos morales y materiales del mundo, para prever y orientar el desarrollo de las naciones, en el que influyen profundamente los factores geográficos"

Friedrich Ratzel
"La Geopolítica es la ciencia que establece que las características y condiciones geográficas y, muy especialmente, los grandes espacios, desempeñan un papel decisivo en la vida de los Estados y que el individuo y la sociedad humana dependen del suelo en que viven, estando su destino determinado por las leyes de la Geografía. Proporciona al conductor político el sentido geográfico necesario para gobernar"

Jorge Atencio
"Geopolítica es la ciencia que estudia la influencia de los factores geográficos en la vida y evolución de los Estados, a fin de ex traer conclusiones de carácter político. Guía al estadista en la conducción de la política interna y externa del Estado y orienta al militar en la preparación de la Defensa Nacional y en la conducción estratégica; al facilitar la previsión del futuro, mediante la consideración de la relativa permanencia de la realidad geográfica, les permite deducir la forma concordante con esta realidad en que se pueden alcanzar los objetivos y en consecuencia, las medidas de conducción política o estratégica convenientes"

Jaime Vicens Vives
"Geopolítica es la doctrina del espacio vital. Resume los resultados de la Geografía Histórica y de la Geografía Política en una síntesis explicativa, que intenta aplicar a la consideración de los sucesos políticos y diplomáticos contemporáneos. No pertenece propiamente a la ciencia geográfica".

Augusto Pinochet Ugarte (Solo como referencia)
"La Geopolítica es una rama de las ciencias políticas que, basada en los conocimientos geográficos, históricos, sociológicos, económicos, estratégicos y políticos; pasados y presentes, estudia en conjunto la vida y desarrollo de una masa humana organizada en un espacio terrestre, analizando sus múltiples y recíprocas influencias (sangre suelo) para deducir sus objetivos y estudiar sus proyecciones, con el fin de lograr en el futuro un mayor bienestar y felicidad en el pueblo" .

Halford J. Mackinder
"La Geopolítica estudia los hechos políticos, considerando al mundo como una unidad cerrada, en la que tienen repercusión según la importancia de los Estados. En este sentido, los factores geográficos principalmente la situación, tienen gran importancia y deben ser tenidos en cuenta para orientar la política exterior".

Alberto Escalona Ramos
"La Geopolítica es la ciencia y arte o técnica de la aplicación del conocimiento de los factores geográficos, políticos e históricos, en acción recíproca y conjunta, para el dominio político del espacio (con todo lo que tal dominio implique en lo económico, social y cultural), previendo y aprovechando, como es propio de toda ciencia y técnica, las desigualdades de efectos que éste pueda causar debido a la desigualdad de acción de cada una y de todas estas causas juntas"

Rudolf  Kjellen
La Geopolítica es la teoría del Estado como organismo geográfico o fenómeno en el espacio, es decir, el Estado como tierra (país), territorio, dominio o más distintamente como reino. Como Ciencia Política tiene siempre en vista la unidad del Estado. La Geopolítica es la ciencia del Estado como organismo geográfico significativamente, de conocimientos físicos, humanos y políticos.Rudolf  Kjellen

GEOPOLÍTICA, GEOPOLÍTICAS

GEOPOLÍTICA, GEOPOLÍTICAS
https://geopoliticasur.wordpress.com/geopolitica-geopolitica/
Manuel Luis Rodríguez U. – Ignacia Cavarozzi M.

La reflexión geopolítica aparece actualmente como un campo del saber donde diferentes disciplinas y Ciencias Sociales permiten un análisis multidisciplinario e interdisciplinario de la relación del ser humano con el territorio. Se trata de una interrogación desde la geografía, acerca de la historia y el presente, a la luz de las realidades del poder y la política, de la diplomacia y la estrategia.
LOS SOMBRÍOS INICIOS DE LA GEOPOLÍTICA
El problema intelectual que ha perseguido a la geopolítica como disciplina, es su orígen y, en particular, su estrecha asociación con el proyecto antisemita y expansionista del fascismo alemán en la primera mitad del siglo XX.  La “mancha nazi” con la que nació la disciplina geopolítica, la geopolitik como se llamaba en los años 20 y 30, nada tiene que ver con los esfuerzos pioneros de Rudolf Kjellen y otros autores quienes desde fines del siglo xix, e inspirados en las teorías evolucionistas de Darwin y en alguna filosofía alemana idealista, intentaron promover el estudio del comportamiento de los grupos humanos en el espacio territorial.
Desde Alemania y la Europa previa a la II Guerra Mundial, aquella geopolítica de signo fascista y darwinista, llegó a las costas  latinoamericanas y a las escuelas militares del continente sudamericano.
Autores tan diversos como Jorge Atencio en Argentina, Augusto Pinochet en Chile, Amaral Gurguel y Golbery de Couto e Silva en Brasil, durante los decenios de los cincuenta, los sesenta y los setenta, desarrollaron versiones copiadas y remozadas de la geopolítica expansionista y antijudía del nazismo alemán, para sustentar sus respectivas visiones ideológicas propias de la guerra fría y del anticomunismo primario que después practicaron en el poder.
Así como la geopolítica sirvió en Europa en los años 20 y 30 del siglo XX, como herramienta ideológica para el expansionismo bélico nazi-fascista, sirvió también en los años sesenta y setenta en América Latina para la cruzada anticomunista y represiva de las dictaduras militares latinoamericanas.
LA GEOPOLÍTICA COMO HERRAMIENTA IDEOLÓGICA Y TERRITORIAL DEL ESTADO
La desaparición del proyecto nazi-fascista después de la II Guerra Mundial, significó el fin de una forma de geopolítica, de una escuela geopolítica determinada, pero no produjo el fin de la disciplina.
Por el contrario, las grandes potencias y las naciones emergentes desarrollaron sus propias escuelas de reflexión geopolítica. MacKinder en Inglaterra es un ejemplo paradigmático.   Hubo y hay una geopolítica estadounidense, una geopolítica francesa, una geopolítica sovietica y rusa, una geopolítica china, una geopolítica británica, como hay escuelas geopolíticas en América Latina, en el Medio Oriente, en Asia…
La eclosión de las escuelas geopolíticas -a partir de las décadas de los años setenta y ochenta- resulta tanto de la crisis final de la bipolaridad Este-Oeste, como de  la necesidad de todo Estado moderno y en forma, de interrogarse acerca de su posición en el orden global y de su entorno político, geográfico, económico y espacial.
DIME QUÉ GEOPOLÍTICA TIENES Y YO TE DIRÉ QUE POTENCIA QUIERES SER…
Los grandes autores de la geopolítica, responden a escuelas intelectuales y a proyectos políticos e ideológicos determinados.   El proyecto geopolítico estadounidense de Roosvelt y Truman al término de la II guerra mundial (1945) se orientaba a frenar la expansión soviética, pero ese programa geopolítico hoy no se corresponde con la realidad de Rusia ni con la posición de Estados Unidos en el orden global.
Cada escuela geopolítica nacional entonces, obedece a una determinada lectura del espacio territorial propio y circundante así como del orden global en su conjunto, que se inscribe en la política exterior y en las relaciones internacionales de un Estado a lo largo de prolongados períodos de tiempo.
APROXIMACIONES CONCEPTUALES A UNA DEFINICION ACTUAL DE LA GEOPOLÍTICA
Tres conceptos ocupan el espacio intelectual de la geopolítica, sobre todo en la época contemporánea: 1º la problemática del territorio y del espacio -como ámbito material y virtual de las prácticas sociales humanas- 2º la naturaleza del grupo humano como actor histórico situado en la historia y en la geografía, y 3º la problemática del poder, como práctica política y simbólica y como modo de apropiación del territorio.
Del encuentro entre ambas dimensiones resulta que la geopolítica surge  como una interrogación intelectual acerca del modo como los grupos humanos, ocupan y se apropian, utilizan y se sirven de los territorios en el ejercicio de su poder.  La geopolítica es siempre una interrogación sobre cómo los seres humanos ejercen el poder en los territorios, en el espacio donde tienen lugar su vida cotidiana, sus relaciones económicas, sus intercambios culturales, sus formas de hacer política.
La geopolítica entonces contiene una visión del territorio.
Toda geopolítica puede ser comprendida como una representación racional y subjetiva de las relaciones de poder establecidas entre actores respecto de un territorio y sus recursos.
Las críticas más pertinentes que se han planteado al enfoque geopolítico son las que cuestionan el excesivo y unilateral determinismo geográfico que subyace en muchas escuelas de pensamiento geopolítico y geoestratégico, sobre todo del período inicial (entre fines del siglo xix y la II guerra mundial).
La reflexión geopolítica, se interroga, contextualiza e intenta racionalizar las relaciones de poder que se configuran entre actores en el sistem internacional, a partir de su oposición/consenso en determinados espacios y territorios en su complejidad objetiva, en procura de recursos, prestigio y/o hegemonía.

Introducción a la problemática geopolítica

La “arqueología” intelectual  moderna de la geopolítica hunde sus raíces en los últimos decenios del siglo XIX en Europa donde Friedrich Ratzel y Rudolf Kjellen, elaboran la teoría de un Estado que debiera estar dotado de vitalidad, respondiendo a la atmósfera darwiniana prevaleciente en las universidades y escuelas del mundo anglosajón.  Kjellen postula que el Estado debe orientarse hacia cinco políticas complementarias y convergentes: la econopolítica, la demopolítica, la sociopolítica, la cratopolítica y, para conducir hacia su expansión natural, la geopolítica.
El acento darwiniano vino dado por el propósito de confundir el Estado con un organismo viviente (una ameba, una célula), deformación conceptual que conduce teórica y prácticamente a la premisa que -siendo un organismo dinámico y vivo- experimenta en su desarrollo las mismas fases de los seres biológicos: nacimiento, infancia, crecimiento, adultez y envejecimiento.  De este darwinismo primario y sacado de contexto, la primera geopolítica va a deducir que el Estado debe crecer y defender su espacio vital.
Hay que reconocer que la geopolítica nace estatista, darwinista y determinista.  Kjellen la define como “el estudio del Estado considerado como un organismo geográfico, o incluso como un fenómeno espacial, es decir, como una tierra, un territorio, un espacio o mas exactamente todavía, un pais.” (Gallois, P.: Geopolitique.  Les voies de la puissance. Paris, 1990. PLON-FEDN, p. 27)
Saliendo definitivamente desde el paradigma darwinista, organicista y racista en que surgió la primera geopolítica, en la Europa de fines del siglo XIX y principios del siglo XX (representada por autores como Ritter, Ratzel, Kjellen, Haushoffer, Backhauser, Pinochet, Atencio…), la geopolítica contemporánea se puede definir como una representación geográfica y política de las relaciones de poder que se establecen en los territorios.
Es necesario reconocer que aquella geopolítica germana de los años 20 y 30, comandada por Karl Haushofer, Rosenberg y el Institut für Geopolitk, y que proporcionó los fundamentos geográficos al proyecto hitleriano y nazi-fascista de expansión y de exterminio racial, encontró numerosos adeptos en distintas regiones del mundo, especialmente en América Latina.
En muchas escuelas militares latinoamericanas se estudiaba Haushofer hasta los años 50 y 60, como lo refleja el caso del libro “Geopolítica” del coronel Augusto Pinochet, publicado en 1967 y donde el militar chileno revela su abierta inclinación por la geopolítica nazi de Haushofer y de Ratzel y del brasileño Golbery do Couto e Silva, otro militar sudamericano heredero de aquella geopolítica germana.  El texto, hoy difícil de encontrar, es una suma interminable de citas y frases copiadas por Pinochet desde Ratzel, Haushofer y otros teóricos, pero cuya verdadera autoría intelectual, el autor del libro oculta y silencia.
En América Latina, la vieja geopolítica alemana (de raigambre darwinista, organicista y racista asociada estrechamente al proyecto nazi-fascista hitleriano) encontró terreno intelectual y político propicio durante la primera mitad del siglo XX en ciertas escuelas militares y en ciertos autores: Golbery do Couto e Silva, M. Travassos, M. Mattos, L. Rodrigues, T. de Castro en la escuela geopolítica brasileña de los “círculos concentricos” de Castello Branco y Leitao da Cunha; en autores chilenos como Pinochet; y en autores argentinos como J. Asencio, S. Storni, I. Rojas y Jorge A. Fraga, cuya raigambre teórica permaneció fuertemente asociada a los conceptos geopolíticos alemanes ya mencionados, pero que llevaron la geopolítica hacia las fronteras de la confrontación Este-Oeste.
La ruptura con esa tradición geopolítica anterior ha sido lenta y gradual después del año 2000 y responde más a la necesidad de encontrar paradigmas geopolíticos que permitan interpretar las realidades del continente latinoamericano en una época de incertidumbre estratégica, de globalización, de hegemonía global estadounidense, de crisis sistémicas y de mutaciones profundas en el orden mundial.
En este sentido, dos pasos significativos han sucedido en los recientes veinte años en América Latina en el campo intelectual de la reflexión geopolítica: en primer lugar, la independización intelectual de la disciplina respecto de las escuelas militares y de las esferas castrenses (lo que llamamos el “enclaustramiento militar de la geopolítica”), y en segundo lugar, la apertura de la reflexión geopolítica latinoamericana hacia otros campos del conocimiento y problemáticas de la realidad actual, tales como la energía (gas natural, petróleo), el acceso y dominio de los recursos naturales, la sustentabilidad ambiental del desarrollo, la dependencia económica respecto de capitales y potencias económicas extranjeras, la integración latinoamericana en los campos energético, de infraestructuras, económico, de la seguridad y de la defensa entre otros.
El desenclaustramiento de la visión estrictamente militar de la geopolítica, podría contribuir incluso a abrir las puertas a la reflexión geoestratégica y oceanopolítica, como lecturas interdisciplinarias que relacionan los espacios-territorios a las relaciones de poder en el campo estratégico y en la esfera marítima, naval y oceánica.
La geopolítica latinoamericana en los primeros decenios del siglo XXI ha dejado de ser una herramienta al servicio de proyectos expansionistas y militaristas de algunos círculos nacionalistas, para avanzar a constituirse en una disciplina de amplio espectro, orientada a la seguridad, el desarrollo, la integración y la comprensión de las realidades geográficas y territoriales de un mundo y un sistema-planeta que se encuentra en plena mutación.
Surgen así nuevos campos especializados de la geopolítica. (igc)

Problemas y desafíos de las geopolíticas latinoamericanas

La geopolítica como disciplina, llegó a América del Sur como resultado de dos vías de influencia intelectual distintas: el predominio político, estratégico y económico de los Estados Unidos expresado en las escuelas militares de formación de oficiales latinoamericanos, y la herencia proveniente de la geopolítica germana de principios del siglo xx, a través de los restos de la influencia prusiana sobre algunos ejércitos sudamericanos.  En ambos casos se trata de anacronismos conceptuales que tienen una profunda explicación ideológica y política.
En América Latina, los respectivos “programas geopolíticos” provenientes casi siempre de las aulas castrenses, han estado directamente ligados a los proyectos geopolíticos y socio-económicos de las oligarquías locales dominantes en un momento determinado del desarrollo histórico de cada nación.  En la medida en que los ejércitos y las fuerzas armadas en general de esta región del mundo, han sido portadoras de determinados paradigmas geopolíticos (generalmente “importados” desde escuelas extranjeras), dichos paradigmas se han correspondido y han respondido en definitiva a los intereses de las clases sociales dominantes, a las cuales las propias elites militares pertenecen. En América Latina ha existido históricamente una correlación directa entre “proyecto político y socio-económico” de la clase dominante en cada nación y el “proyecto geopolítico” de las elites militares.
A lo menos dos épocas pueden discernirse en la historia intelectual de la geopolítica sudamericana: un primer período de fuerte influencia prusiana y europea (entre 1930 y 1960 aproximadamente), y un segundo período, de influencia estadounidense (entre la década de los sesenta y fines del siglo xx).   La geopolítica en América del Sur en su historia intelectual, sigue los pasos de la situación de dependencia que tiene ésta región respecto de la dominación británica (hasta la I Guerra Mundial) y de la dominación estadounidense (a partir de la II Guerra Mundial).
¿Cuál era la visión geopolítica predominante en Sudamérica durante la primera epoca?
En primer lugar, desde sus orígenes a  principios del siglo xx, las doctrinas geopolíticas “importadas” en América Latina, se relacionaron estrechamente con la propia visión territorial que cada Estado nacional tenía respecto de sus relaciones con los vecinos del entorno.  Se trataba todavía de Estados nacionales en proceso de formación, o más bien dicho, de Estados que no terminaban de constituirse institucional y territorialmente y de comunidades que aún no habían concluido su proceso de construcción nacional e identitaria.
Dos vertientes intelectuales de influencia europea es posible discernir en la geopolítica sudamericana de la primera mitad del siglo xx: una corriente de influencia francesa que se instaló en las escuelas militares argentina, peruana y brasileña (Vidal de la Blache y otros autores) y una corriente de influencia germana (prusiana) que se instaló en las escuelas militares chilenas (Ratzel, Haushofer).
Las dos escuelas militares de orientación geopolítica brasileña y chilena de este período, pueden ser paradigmáticas a la hora de examinar sus efectos e impactos sobre el proceso de formación castrense de sus oficiales y sobre los respectivos proyectos nacionales de afirmación territorial y nacional.
Mientras Brasil promueve una geopolítica de conquista del espacio amazónico y continental sudamericano, penetrando en el Matto Grosso selvático -en definitiva una geopolítica de completación de la unidad territorial brasileña y de conquista de la frontera natural amazónica- en cambio, Chile despliega una política de tensión fronteriza con Argentina, reclamando territorios limítrofes en el sur patagónico y en los canales australes y redefiniendo su despliegue del dispositivo militar, al mismo tiempo que reafirma su distancia con la reclamación marítima boliviana y la presión geopolítica del Perú hacia el sur.
Mientras la geopolítica brasileña se elabora sobre una lógica de construcción de la unidad nacional, la geopolítica chilena se construye bajo una lógica de defensa frente a las amenazas fronterizas que le rodean.
En este contexto, la “infiltración” tranquila y la adopción no-crítica de las doctrinas geopolíticas europeas y germanas de los años 10 y 20 del siglo xx, vinieron a reforzar las ambiciones expansionistas y los proyectos de consolidación y conquista territorial aun pendientes. Es una geopolítica “a la defensiva” centrada en el proceso de completación de la unidad nacional y en la necesidad de alcanzar las fronteras naturales de cada territorio soberano.   Entonces, “unidad nacional” y “fronteras naturales” son los conceptos claves de la geopolítica sudamericana de principios del siglo xx, fuertemente influenciada por Darwin, Ratzel, Kjellen y Haushofer.
La lógica ratzeliana y darwiniana de entonces, al entender al Estado como un organismo viviente en proceso de expansión y al existir indefinición del concepto de fronteras naturales, necesariamente tendía a justificar los afanes y proyectos expansionistas de determinados círculos gobernantes y ponía el acento en la importancia central de los conflictos territoriales y fronterizos heredados de la anterior dominación colonial española.
¿Tiene sentido entonces, establecer la hipótesis que esta visión  geopolítica darwiniano-ratzeliana tendió a justificar e inducir los conflictos fronterizos y limítrofes y territoriales de la primera mitad del siglo?   ¿O los conflictos fronterizos-territoriales sudamericanos son anteriores a la llegada de las enseñanzas geopolíticas germanófilas?
Los años sesenta marcaron un giro en la geopolítica sudamericana.
A través de la formación castrense de oficiales latinoamericanos (realizada tanto en ciertas escuelas de EEUU, como en las propias academias militares sudamericanas), la doctrina estadounidense de la seguridad nacional penetró la totalidad de la visión geopolítica de la elite militar sudamericana, adoptando todos ellos la visión geopolítica de un mundo bipolar atravesado por el conflicto entre Occidente y el comunismo.
La geopolítica bipolar de influencia estadounidense en esta región del mundo, permitió que los Estados y las fuerzas armadas sudamericanas entraran en el escenario político, mediante distintas formas de intervención, en algunos casos conquistando el gobierno y el poder mediante golpes de estado.
En algunos casos, la geopolítica anterior de influencia prusiana (como en Chile), fue adaptada a los requerimientos de la guerra fría y de la seguridad nacional importada desde Estados Unidos, lo que permitió que en los oficiales chilenos se manifieste una extraña mezcla de conceptos geopolíticos germanos de la primera época (Von Chrismar), con la ideología anticomunista de la seguridad nacional (Pinochet, Ricardo Riesco…).
En Argentina, en cambio, la reflexión geopolítica y marítima, continuará conducida por marinos y militares: Segundo Storni, general Guglialmeli, Isaac Rojas, Justo Briazo, Felipe Martini, Miguel Bassil, Jorge A. Fraga (“El mar y la Antártida en la geopolítica argentina”, 1980, Instituto de Publicaciones Navales) y Jorge Atencio, trabajarán durante los años setenta y ochenta en torno a los conflictos limítrofes de Argentina con Chile, tanto en el espacio continental, como insular y marítimo, bajo la lógica de “contener el expansionismo chileno”, al mismo tiempo que los geopolíticos chilenos trabajan bajo el argumento de “contener el expansionismo argentino”…
Detrás de una geopolítica…siempre se encuentran otras geopolíticas…
En el “tournant” del fines del siglo xix hacia los primeros decenios del siglo xx, la reflexión geopolítica que se había iniciado en las escuelas geográficas europeas y nórdicas, se extendió hacia otros horizontes intelectuales y políticos. La historia de la”infancia” de la geopolítica, registra el surgimiento de escuelas geopolíticas en Estados Unidos (Mahan y Spykman, entre otros), en Gran Bretaña (Mackinder entre otros), en Francia (Vidal de la Blache, Castex, Poirier…) y en una profusión de naciones y Estados modernos.
La proliferación inmediata de la reflexión geopolítica en las grandes potencias dominantes del sistema mundial, antes de la I Guerra Mundial, indica claramente la funcionalidad que pasó a cumplir el pensamiento geopolítico (a veces aparentemente replegado en la academia y las universidades) con los proyectos políticos continentales o mundiales de esas potencias.
De allí que pueda decirse que siempre o casi siempre (a lo menos en el período anterior a la II Guerra Mundial) ha existido una conexión (sutil, discreta o abierta) entre reflexión geopolítica y proyectos de hegemonía que se inscriben en una visión estratégica y prospectiva de los Estados dentro de los cuales tal reflexión tiene lugar.
Después del desastre de la II Guerra (1939-1945), las geopolíticas nacionales (mas o menos constituidas en “escuelas”) siguieron siendo el “caballo de batalla intelectual” de los proyectos políticos y estratégicos de las potencias y de los Estados que tomaron conciencia de su lugar en la historia y la geografía.  Lo que podemos denominar las “escuelas nacionales” como fenómeno intelectual que se desarrolla durante la primera mitad del siglo xx, no es más que la expresión académica y reflexiva de una comprensión cada vez más aguda dentro de las elites intelectuales y políticas de las naciones y Estados, acerca de la importancia, el impacto y las implicancias de la reflexión geopolítica en las decisiones que se adoptan en la Política, en la Diplomacia y en la Estrategia.
Durante el siglo xx, y particularmente entre los años 40 y los años 60,  asistimos a la eclosión de las escuelas geopolíticas.  La inspiración de Halford Mackinder y su concepto del “pivot geográfico de la historia” (1904) va a fortalecer la reflexión británica en torno a un paradigma  “bipolar” que parte desde noción de la confrontación entre potencias terrestres y potencias marítimas, mientras queAlfred Thayer Mahan en Estados Unidos, también a inicios del siglo, permitirá la toma de conciencia estadounidense de su lugar hegemónico en el planeta, como potencia marítima y estratégica.
Una línea del tiempo de la reflexión geopolítica estadounidense a lo largo de todo el siglo XX, permitiría recorrer desde Mahan (y sus influencias intelectuales provenientes de Jomini y Clausewitz), pasando por Nicholas Spykman (American Strategy in World Politics), Stanley Hoffman y  Henry Kissinger hasta llegar a los contemporáneos Samuel Huntington y Francis Fukujama, algunos de loe pensadores geopolíticos de la post guerra fría.
Los franceses desarrollaron una escuela geopolítica alimentada por Vidal de la Blache en el siglo xix y particularmente por el Almirante Castex, Lucien Poirier, Pierre Gallois, Gerard Chaliand y la nueva escuela geopolítica de Yves Lacoste y la revista “Herodote”.
Mientras tanto, los rusos y soviéticos avanzaron en la reflexión geopolítica, dando cuenta del pensamiento geográfico y político del siglo xix, a través de autores modernos como P. Pospelov, P. Rodmistrof, M. Sokolowsky, G. Gorschkov y M. Gorbatchov, entre otros, hasta la desaparición de la URSS.
Otras visiones geopolíticas alternativas surgieron en el siglo xx, entre las cuales cabe destacar las elaboraciones de Immanuel Wallerstein y su paradigma del “sistema-mundo” (world-system) junto na Chasse-Dun, Arrighi y otros autores, según los cuales los profundos movimientos de época que tienen lugar desde fines del siglo xx en adelante,  dan cuenta de transformaciones tectónicas de amplio alcance, en la fase final del capitalismo industrial y post-industrial.
En China por su parte, una larga tradición de a lo menos 700 años de  pensamiento estratégico, encuentra en el geopolítico WeiYuan (1794-1856) y en los trabajos que hoy despliegan varias universidades y centros de estudios superiores, a través de reflexiones geopolíticas elaboradas desde la perspectiva de la potencia marítima y continental china en Asia y en el Pacífico.  Después de la transición entre la administración de Jiang Zemin hacia la de HuJintao, China se encamina a devenir una potencia de alcance global en la escena geopolítica: numerosos autores chinos contemporáneos trabajan en esta lógica, tales como Jiang LingFei, Pang Shongying (del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad Qinghua), así como Yang Chengxu del Instituto de Estudios Internacionales de Shanghai.
Pero el cambio intelectual mayor experimentado por el paradigma geopolítico después de la gran guerra y a lo largo de la segunda mitad del siglo xx, es que la geopolítica salió de las escuelas militares y las academias de guerra y se instaló en la esfera civil, académica y universitaria, con mayores o menores grados de independencia respecto de los planes estratégicos castrenses y sus hipótesis de conflicto.
Hoy día al parecer “hacen geopolítica” más los civiles que los militares, al mismo tiempo que la disciplina geopolítica se ha despojado (en gran parte, aunque no del todo…) de sus antiguos conceptos guerreros, darwinistas y bélicos, para atravesar hacia la reflexión del desarrollo, de los procesos de urbanización, de los problemas del medio ambiente, del acceso y dominio de los recursos naturales y energéticos.  (igc – mlr)

La naturaleza de la reflexión geopolítica

Lo geopolítico obedece a miradas cruzadas, a interrogaciones inter y multidisciplinarias que intentar esclarecer la comprensión de las relaciones de poder que se configuran en los espacios humanos, en los territorios en que cada Estado, grupo, empresa, institución (en síntesis cada actor programático) ejerce su dominio.
En cada espacio y en cada territorio, se establece un juego dinámico y complejo de relaciones (de dependencia, de dominación, de subordinación, de hegemonía, de poder) de acuerdo a intereses superpuestos y entrecruzados que se despliegan en arenas diversas.   Estos actores y sus intereses y estrategias, entran en colisión en procura de recursos definidos y racionalizados como estratégicos y vitales.
Existe por lo pronto una territorialidad y una espacialidad geopolítica constituida  por la comprensión colectiva de los intereses en juego en las relaciones de poder que se establecen en lugares, sitios, campos, campos de fuerzas, arenas, recursos y escenarios.
Yves Lacoste, el famoso geopolítico francés,  en su ensayo “Géopolitique et Géostratégie”, define a la geopolítica no como una ciencia o una pretendida ciencia, sino como “una aproximación racional a un conjunto de representaciones y de argumentos contradictorios, que traducen rivalidades de diversos tipos de poder sobre los territorios.”(http://www.stratisc.org/strat_050_Lacoste.html)
Alain Joxe simplifica aún más la síntesis conceptual y define la geopolítica como “la teoría de la acción en el espacio político“. (http://www.stratisc.org/strat_050_DAUDELGEOG.html)
Es evidente sin embargo, que la geopolítica en tanto representación del espacio y los territorios, no se limita a ser argumentativa ni a desplegar retóricas: la geopolítica sobre todo y fundamentalmente se traduce en prácticas, en decisiones, en conductas, en despliegue de medios y de estrategias, en acciones concretas.
La disciplina geopolítica -como expresión intelectual propia de la modernidad y la postmodernidad- da cuenta críticamente de estas relaciones y las sitúa en lecturas e interpretaciones del presente (útiles a los procesos de toma de decisiones, pero no siempre funcionales a los intereses de los Estados y actores implicados en el juego) y también puede integrarse en escenarios prospectivos de horizonte de mediano y largo plazo. (mlv)

De una geopolítica general a distintas geopolíticas especializadas

En un movimiento intelectual que responde a los nuevos dilemas y problemáticas contemporáneas, la disciplina geopolítica se orienta hacia el estudio de nuevos nudos problemáticos y fuentes de conflictos, propios del desarrollo actual y futuro de la sociedad.
Se trata de pasar desde las miradas globales y generalizadoras (necesarias acaso a la fundación de una disciplina conceptual y metodológicamente consistente) hacia estructuras conceptuales, modelos teóricos y categorías de análisis que den cuenta de la complejidad característica del mundo actual y del futuro previsible.
En esta orientación intelectual la geopolítica contemporánea encuentra zonas de comunicación e intercambio interdisciplinario con las Relaciones Internacionales, con la GeoEconomía, con las Ciencias de la Información, con la Ecología y Ciencias del Medio Ambiente, con la Ciencia Política, entre otras disciplinas de las Ciencias Sociales.
Se constituyen así nuevos campos y objetos de estudio como la geopolítica de la energía, la geopolítica del desarrollo, la geopolítica de la infraestructrura, la geopolítica de los recursos naturales, la geopolítica del turismo, la geopolítica de los espacios urbanos, entre otros. (mlr+igc)

POR UNA GEOPOLITICA PROSPECTIVA
GEOPOLITICAS: ESPACIOS Y TERRITORIOS COMO AMBITOS DEL PODER
La Geopolítica posee una tradición intelectual discutida, contestada y polémica y al mismo tiempo se corresponde con una manera de apreciar y de analizar el poder materializado en los territorios.  Sus orígenes históricos inmediatos (a fines del siglo XIX) ligados estrechamente al proyecto expansionista, racista y belicista del nazismo, marcaron un mal comienzo para una disciplina que pretende alcanzar el estatus científico.
La Geopolítica se posiciona en la cartografía intelectual moderna, como un producto típicamente occidental, pero cuyos antecedentes remotos se encuentran en las mas diversas culturas y civilizaciones, lo que permite afirmar que en la historia de la humanidad, desde los tiempos de la antiguedad clásica, subyace una tradición dispersa de reflexión y de conceptualización que vincula a la geografía con la política.
Los antecedentes “prehistóricos” de la reflexión geopolítica han podido discernirse en autores tan lejanos y diversos en el tiempo como Aristóteles, Tucídides, Heródoto, Estrabón, Tolomeo, Sun Tzu, Mei Yao Schen, Ibn Khaldoun, y mas tarde, Maquiavelo, Jean Bodin y Montesquieu.  Pero todos ellos giraron en torno a la noción que la geografía influia determinantemente sobre la vida y la cultura humana, dando pie para que Darwin y sus seguidores (entre los decenios finales del siglo XIX y principios del siglo XX), retomaran y elaboraran la concepción del determinismo greográfico.

Conceptos

Las premisas fundamentales de la reflexión geopolítica, (escapando del darwinismo  primario de los primeros 20 años del siglo XX y que permaneció anidado en muchas escuelas militares latinoamericanas) pueden sintetizarse en las siguientes fórmulas:
1º la idea que entre el espacio geográfico y los grupos humanos, se establecen a través de la historia, diversas formas de relación y de interdependencia que se determinan mutuamente (dejando de lado así los determinismos geográficos del pasado). Puede hablarse de una interdependencia humanos-espacio, que opera en el tiempo y en la geografía, articulando relaciones sociales, estructuras políticas, significados culturales, al mismo tiempo que estos procesos tienden a trfansformar el marco físico o territorial donde tienen lugar;
2º la idea que el espacio geográfico y físico, son objeto de procesos voluntarios de apropiación, de control, de dominio, dando forma a la llamada“territorialización“, es decir a la transformación del entorno geográfico como producto de la presencia y la acción creadora humana;
3º la idea que el espacio (geográfico, físico, virtual, comunicacional…) es un territorio o una suma interdependiente de territorios superpuestos, donde se despliegan estrategias, significados, actores y recursos en un juego siempre dinámico de poder.

Herramientas

Puede caracterizarse así la existencia de una “situación geopolítica“, es decir, de un conjunto de relaciones de poder en el tiempo y que se expresa y manifiesta en el espacio (y en sus distintas arenas), en las que los actores despliegan estrategias y recursos en función de sus intereses y aspiraciones.  De este modo, lo geopolítico hace alusión a la forma cómo los individuos, grupos humanos, actores, instituciones o estructuras de poder se posicionan en el espacio (economico, político, comunicacional, virtual, social, cultural…) y procuran incidir en los procesos de toma de decisiones y hacer prevalecer sus respectivas estrategias.
De este modo, la problemática geopolítica es siempre es una problematica relacional y su contenido fundamental es el poder.
Creemos ademas discernir que la reflexión y el análisis geopolítico (poder, actores, territorios y recursos), no obedecen solamente a una lógica militar o bélica.  La Geopolítica no tiene porqué ser una subordinada de la Polemología, de la Historia Militar e incluso de la Estrategia, sino que debe reconocerse que la dimensión militar-estratégica de las relaciones de poder en los espacios y territorios, es una dimensión, es un punto de vista, para entender geopolíticamente el mundo y la realidad, pero no es ni el único ni el principal.
La reflexión geopolítica integra además dos dimensiones que permiten comprender mejor los procesos sociales, políticos y estratégicos: uno es el de laescala geográfica o espacial en la que actúan los grupos humanos  (local, regional, nacional, subregional, continental, global) y otro es la dimensión temporal en la que se enmarcan las prácticas de poder.  Así como hay un tempo político para referirnos al ritmo específico que adquieren las prácticas, las acciones y las estrategias, habría también un tempo geopolítico en el que el analista puede discernir momentos, escenarios y coyunturas en que las variables geopolíticas encuentran su momento de síntesis y de condensación.
Finalmente cabe subrayar que el analisis geopolítico posee una fuerte impronta multidisciplinaria: se nutre de los aportes de la Ciencia Política, de las Relaciones Internacionales, de la Economía y de la Estrategia y en ese punto de encuentro teórico, hace posible intentar la empresa intelectual de darinteligibilidad y racionalidad a las prácticas de poder de los grupos, actores, Estados en el espacio y los territorios.  “…la cualidad de los campos disciplinarios solamente puede resolverse  desde le optica de su articulación en la realidad”. (Zemelman, H.: Los horizontes de la Razón. México, 1992. Ed. Anthropos, p. 31).

PROSPECTIVAS: SIEMPRE HAY VARIOS FUTUROS POSIBLES

La prospectiva es a la vez una disciplina moderna aun en proceso de construcción y una reflexión sobre el futuro, situada en la perspectiva del mediano y el largo plazo.

Comienza la Prospectiva como una herramienta metodológica de proyección para la planificación militar en las postrimerías de la II Guerra Mundial.
La actitud prospectiva  supone adoptar el concepto que el futuro no es un dato fijo ni definitivo, sino que siempre existen varios futuros posibles, dependiendo de las decisiones que se adopten en el presente.  En la línea del tiempo (la lógica occidental del tiempo lineal “pasado-presente-futuro”), mientras la historia mira el pasado desde el presente, mientras las ciencias sociales miran el presente desde el presente, la prospectiva mira el futuro desde el futuro sin olvidar el presente.
La Prospectiva se vale de un conjunto de herramientas y conceptos, tales como los escenarios, los hechos portadores de futuro, las tendencias profundas, para construir visiones multidisciplinarias complejas acerca de los futuros que pueden presentarse en determinados horizontes de tiempo, a fin de proporcionar, en el presente, información relevante sobre los cursos de acción futura para los procesos de toma de decisiones.
¿Es posible una Geopolítica prospectiva?  Creemos que es posible la empresa intelectual de integrar en el estudio geopolítico de las relaciones de poder en los espacios y territorios, las herramientas de la prospectiva para proyectar hacia el futuro, tendencias, comportamientos, cursos de acción y escenarios.
Cabe destacar que a lo largo de casi un siglo de reflexión geopolítica en el continente sudamericano, se subraya el hecho que la geopolítica llegó a esta región del mundo, a partir del interés mostrado por oficiales de ejército y profesores de las escuelas militares (de Brasil, Argentina, Perú, Chile, Venezuela y otros países), de donde se desprende que la geopolítica en América del Sur surge como una preocupación castrense, que sólo mas tarde -en la segunda mitad del siglo xx- va a extenderse al mundo civil y universitario.

viernes, 25 de septiembre de 2015

¿Qué es la Sociología?

¿QUÉ ES LA SOCIOLOGÍA? Rubén Crespo 2012 http://cisolog.com/sociologia/que-es-la-socilogia/ A pesar de la expansión que ha experimentado la Sociología en el mundo moderno, fuera del círculo profesional y académico no hay ideas muy claras sobre en qué consiste esta disciplina. La Sociología es una ciencia que ha venido alcanzando popularidad y sobre la que se ha creado (y se sigue creando) muchas expectativas, pero, también, es una ciencia sobre la que se sabe muy poco. Los sociólogos suelen ser consultados por políticos, instituciones, organizaciones empresariales, etc. Aparecen cada vez con más frecuencia en programas de televisión y radio. Tanto en formato digital, como en el del papel tradicional, los periódicos suelen publicar estudios y encuestas realizadas por sociólogos. Incluso hay quien piensa que los sociólogos son una especie de adivinos o profetas que pueden realizar pronósticos de futuro… Pero, ¿qué es la Sociología? Cuando al profesional o al estudiante de Sociología se le hace esta pregunta, contestarla, aún hoy, sigue siendo una tarea complicada y en muchas ocasiones, sin darnos cuenta, damos respuestas tediosas que aclaran poco a quien nos hace tal cuestión. Para estas ocasiones es bueno tener siempre una definición sintética. No obstante, sabemos, como pasa con otras tantas ciencias, que una simple definición no basta para explicarlas con todos sus matices fundamentales. Conviene a veces usar algunas metáforas que, aunque no ofrezcan una explicación completa, al menos transmitan la esencia de lo que significa la Sociología, e incluso, despierten más la curiosidad de quien nos pregunta ¿qué es la Sociología?. Richard Osborne (1996) en su libro Sociología para todos1, por ejemplo, usa las siguientes: … la sociología se parece bastante a aprender a montar en bicicleta. Cuando sabes hacerlo parece fácil, aunque increíblemente difícil de explicar a otra persona. […] En otras palabras, la Sociología consiste en explicar algo que parece obvio (cómo funciona nuestra sociedad) a personas que creen que es sencillo y que no entienden lo complicado que es en realidad. Este tipo de metáforas intentan ofrecer una primera impresión oportuna a nuestro interlocutor cuando intentamos explicarle en qué consiste la Sociología. Se trata de huir de la oscuridad que pueda percibirse desde fuera del círculo de especialistas, y de evitar lenguajes esotéricos que nadie entiende. Sin embargo, como es lógico, en el intento de establecer una adecuada interlocución con la sociedad —lo que dicen los sociólogos debe ser relevante para las preocupaciones de los ciudadanos (Emilio Lamo, 2010)2—, tras el uso de estas útiles metáforas, no se debe caer en el uso de argumentos triviales y poco rigurosos que tergiversen el buen quehacer sociológico o generen falsas expectativas. Así, pues, es siempre necesaria una definición bien construida por muy breve que sea. Desde que apareciera esta disciplina a principios del siglo XIX (Comte fue el acuñador del término ‘Sociología’), son muchas las definiciones que se han hecho de ellas. Paul H. Furfey3 recogió en 1953 hasta ochenta y una definiciones de Sociología. A día de hoy habrá muchas más de cien, y lo curioso es que ninguna de ellas goza de un acuerdo totalmente unánime. Sin embargo puede decirse que las últimas definiciones que podemos encontrar en los manuales de Sociología más actuales tienden a parecerse bastante en lo esencial. Unas son más breves, otras más completas, en otras sus autores intentan destacar algunos matices que consideran más fundamentales que otros… La simple, pero concisa, definición que Anthony Giddens (2006) ofrece en su manual Sociología4 podría servirnos: La sociología es el estudio de la vida social humana, de sus grupos y sociedades. Es una empresa cautivadora y atrayente, al tener como objeto nuestro propio comportamiento como seres sociales. El ámbito de la sociología es extremadamente amplio, y va desde el análisis de los encuentros efímeros entre individuos en la calle hasta la investigación de procesos sociales globales como el aumento del fundamentalismo islámico. Pero también podría servir la siguiente: La Sociología es la ciencia que se ocupa del estudio de la realidad social. Su unidad de análisis es la sociedad y los individuos en ellas. La Sociología observa, analiza e interpreta el conjunto de estructuras y relaciones que se halla en toda sociedad dentro de un determinado contexto histórico. Además, procura predecir sus transformaciones y procesos con el fin, a posteriori, de realizar diagnósticos que permitan la intervención, es decir, mejorar las políticas públicas y sociales propuestas por los gobiernos y las instituciones privadas y estatales. Para todo ello, la Sociología trata de encontrar los métodos y técnicas que le resultan más eficaces, creando teorías propias para su adecuada comprensión. Mientras la primera, la de Anthony Giddens, resulta a primera vista más comprensiva por su lenguaje informal, la segunda, que yo mismo he elaborado a partir de la síntesis de otras definiciones en diversos manuales de Sociología, aunque se ofrezca con un lenguaje más académico, me resulta más completa y óptima para acotar los caracteres más fundamentales de esta ciencia social. Podemos observar como Giddens, en la segunda parte de su definición, marca un mayor énfasis sobre el carácter del ámbito que tiene la Sociología, en este caso: el microsocial y el macrosocial. No obstante, en los últimos años la obsesión por consensuar una definición de la Sociología ha pasado a un segundo plano. Lo fundamental en toda ciencia no es su carácter definidor, sino su capacidad de ofrecer resultados prácticos. Como decíamos al principio, no se nos debe olvidar la necesaria y oportuna interlocución de los sociólogos con la sociedad. Así, José Félix Tezanos (2006), en La explicación sociológica5, pone hincapié en que la tarea fundamental de la Sociología continúa siendo su propia explicación. Más importante que alcanzar mejores definiciones y teorías sistemáticas, es «abrir más la Sociología a la sociedad, evitando su enclaustramiento en círculos profesionales cerrados, y explicando mejor y más clara y convincentemente el ser y el porqué de esta disciplina científica». El objetivo debe ser dar una explicación sobre la Sociología, tanto de su “razón de ser contextual” (cuáles fueron las condiciones para su aparición y en qué contexto histórico apareció), como su “razón de ser sustantiva” (cuál es su contenido y finalidad). Para ello, es necesario contestar a las preguntas del cuándo, por qué, cómo, para qué y con qué orientación surgió la Sociología. Tezanos contesta a estas preguntas de la siguiente forma: ¿Cuándo aparece la Sociología? Prácticamente en nuestro tiempo histórico (la era industrial) al hilo de surgimiento y desarrollo de la sociedad industrial. ¿Por qué aparece la Sociología? Porque se han alcanzado las condiciones de madurez adecuadas para conducir a su desarrollo: gran sensibilidad y atención de lo social (por el impacto de los intensos cambios) y requisitos intelectuales adecuados (liberación de dogmas y trabas) que nada tiene que ver con las explicaciones mágicas y sacralizadas tradicionales. ¿Cómo surge la Sociología? Por un proceso secuencial de la evolución de los saberes sociales hacia una mayor especialización, diferenciación y complejización. Primero fue la autonomía de la Ciencia Política de la Religión y la Moral; luego, la aparición y desarrollo de la Ciencia Económica (con lógica a la sociedad industrial); y por último, surgió la Sociología (como intento de dar una respuesta a los intensos cambios, conflictos, desorden social, que fueron causados por la dinámica de la sociedad industrial). ¿Para qué surgió la Sociología? A corto plazo: para atender científicamente y rigurosamente a la “cuestión social”. A medio/largo plazo: para construir una ciencia específica de la sociedad. ¿Con qué orientación surgió la Sociología? Con una orientación basada en los supuestos y planteamientos propios del método científico. Salvador Giner (2010), en su manual de Sociología6 , define de manera breve los principales rasgos de la Sociología: La Sociología es una disciplina empírica. Todo su acervo de conocimientos proviene de observaciones y reflexiones hechas sobre los datos que suministra una sociedad concreta, o una situación social dada. Dada la cualidad sui generis de los aspectos de la vida social, los métodos utilizados por la sociología varían bastante, pero lo importante es que todos ellos aspiran al examen riguroso de los datos comprobables. Como cualquier ciencia que pretende el conocimiento objetivo, la Sociología, al someter los datos a escrutinio y admitir sus errores, es fundamentalmente analítica. La Sociología es una disciplina teórica. La teoría sociológica universaliza e integra las conclusiones parciales que la investigación empírica aporta. La Sociología es una disciplina abierta. Es decir, no es dogmática. Como en las demás ciencias, nada puede aceptarse por principio de autoridad. Cualquier teoría sociológica puede y debe ser reexaminada y puesta en cuestión. Tiene que ser potencialmente refutable [Principio de falsabilidad de Karl Popper]. La Sociología es un saber cumulativo. La información más irrebatible y las teorías más plausibles deben superar y eliminar las menos satisfactorias. La cumulatividad no debe ser una mera acumulación perenne de información, al contrario, en ocasiones una teoría revolucinaria hace que se desmorone todo un «saber» [La estructura de las revoluciones científicas de Thomas Kuhn]. En estos casos, el resultado suele ser un enriquecimiento de nuestro saber social, un progreso. La Sociología es una disciplina cuya metodología es moralmente neutra pero cuya preocupación por la condición humana no es moralmente indiferente. Sólo es fructífera si quienes la practican no son seres amorales que pretendan vivir en un mundo esterilizado. En la actividad empírica y teórica es necesario la neutralidad, pero esto no quiere decir que la auténtica vocación de la Sociología sea la preocupación ética por la condición humana. De hecho, esta vocación fue la que hizo posible su surgimiento. La Sociología entraña una crítica de la sociedad. La Sociología evalúa (juzga moralmente) una situación dada, incluso hasta todo un orden social. El sociólogo debe ser independiente de aquellos intereses creados que comprometan la objetividad. El sociólogo debe superar sus propias pasiones e intentar ser veraz y juzgar con serenidad el mundo que le rodea. En caso contrario, producirá ideología; y la interpretación ideológica de una sociedad es inadmisible en Sociología. Sin embargo, ésta no es completamente estanca, y es inevitable que el sociólogo, aun en sus mejores intenciones, no introduzca algunos elementos ideológicos en su estudio de la realidad social. Lo importante es que predomine siempre un esfuerzo verdadero hacia el saber objetivo. Para que sea efectiva la incompatibilidad entre la Sociología y la ideología o cualquier distorsión producida por el sociólogo en su observación, la crítica de la sociedad debe desplazarse al mismo terreno de la Sociología. Así, la indagación sociológica termina convirtiéndose siempre en una crítica de la sociedad (esto hace que muchos vean a la Sociología como una disciplina incomoda). No es necesario usar la denominación sociología crítica. Giner recalca que «toda buena Sociología es sociología crítica, o no es». Sobre el rasgo número 3 de Giner, conviene aclarar, en palabras de Giddens, que «el estudio de la sociología no puede ser un proceso rutinario de adquisición de conocimientos. Un sociólogo es capaz de liberarse de la inmediatez de las circunstancias personales para poner las cosas en un contexto más amplio». Así pues, la tarea sociológica depende de la expresión que Wright Mills (1970) acuñó como la imaginación sociológica.7 La expresión de Wright Mills nos sirve también para aclarar los rasgos número 5 y 6 de Giner: La imaginación sociológica exige que seamos capaces de «pensar distanciándonos» de las rutinas personales de nuestra vida cotidiana para afrontarlas como si fueran algo nuevo. Es ésta una de las mayores dificultades en la determinación del objeto de la Sociología, pues, en la investigación sociológica hay una coincidencia de sujeto y objeto. «En general, cualquier ciencia en la que el hombre sea, al mismo tiempo, sujeto y objeto de investigación, tendrá un margen de indefinición teórico y de imprecisión metodológica» (Morales y Abad, 2008). Inevitablemente, nuestras actitudes, intereses y prejuicios distorsionan el análisis del objeto —el hombre—, que ya de por sí se caracteriza por su gran plasticidad e “inestabilidad”. Por tanto, la Sociología es «una ciencia inmersa en su propio objeto el cual, por sí mismo, es un objeto inacabado y cambiante».8 No hay que observar a la sociedad como la imagen de algo externo. «La sociedad es tan íntima a la persona como su propia individualidad, es algo subjetivo (elaborado por sujetos que le dan su sentido) y objetivo (independiente de los sujetos que han podido elaborarla)» (Lucas, 2006)9 Berger y Luckmann (1986) en la Construcción social de la realidad10 introducen una fórmula precisa para definir la dialéctica social entre el hombre y su producto social: El hombre construye la sociedad, que se transforma en una realidad objetiva, que construye al hombre. De esta manera el hombre es el producto de la sociedad en la que vive, y esto es debido al proceso que denominamos socialización, por el cual se adquiere la cultura. A su vez, el hombre construye la sociedad, que deviene en una realidad objetiva −ajena al sujeto− a través del triple proceso «cosificador» que suponen la habituación, la institucionalización y la legitimación. (Lucas, 2006). Dicho de forma más sencilla: el hombre es producto de su sociedad, así como ésta lo es del hombre. Hoy, a principios del siglo XXI, vivimos en un mundo preocupante y lleno de incertidumbres, un mundo donde los cambios se producen cada vez con más rapidez, un mundo lleno de tensiones, conflictos y desigualdades sociales… la gente se hace preguntas como ¿por qué nuestras sociedades son tan diferentes a la de nuestros padres o abuelos?, ¿qué tipo de cambios se producirán en el futuro?, ¿ante estos cambios, vivirán nuestros hijos mejor o peor en las sociedades del futuro?… Precisamente éstas son las principales cuestiones a las que la Sociología debe dar respuesta, una disciplina que, en palabra de Anthony Giddens, «tiene que desempeñar un papel fundamental en la cultura intelectual moderna».11 Por tanto, la Sociología no sólo deber ser explicada, sino que además debe atender a las demandas de cuestiones como las anteriores, y debe ofrecer resultados valiosos para realizar diagnósticos que permitan la intervención, es decir, mejorar las políticas públicas y sociales, entre otras cosas. Manuel Pérez Yruela, profesor e investigador del IESA, en su conferencia de clausura La Sociología hace treinta años. La Sociología dentro de treinta años en el X Congreso español de Sociología celebrado en Pamplona en julio de 2010, enumeró las siguientes señales u oportunidades que permiten pensar en el retorno de la Sociología: La creciente demanda de datos sociales para la toma de decisiones públicas y privadas. La necesidad de disponer de marcos de interpretación para comprender el sentido de esos datos. La proliferación de instituciones dedicadas a producir microdatos sociales. La necesidad de introducir el concepto de innovación social como parte de la cadena de producción y transferencia de conocimientos en las ciencias sociales, igual que se hace en otras disciplinas. Las implicaciones que tienen para la sociología los cambios en la administración pública conocidos como nueva gestión pública. La popularización de la perspectiva sociológica, que vuelve a plantear la cuestión de las relaciones entre sociología y sociedad. Para terminar, reproduzco aquí la gran reflexión en torno a un chiste sobre políticas de futuro con la que Salustiano del Campo terminó su conferencia el día de su homenaje con motivo de su jubilación en el Paraninfo de la antigua Universidad Central, en Madrid, 8 de abril de 200212. Al parecer, el chiste sobre políticas de futuro se le atribuye a Anthony Giddens. Un hombre va al sastre y, mientras se prueba su nuevo traje ante el espejo, se queja de que la manga derecha es demasiado larga. El sastre le aconseja que alce el hombro. A continuación, el cliente repara en que la pernera izquierda es corta. El sastre le sugiere que arquee la pierna. Y así sucesivamente. Días después, el cliente sale de la sastrería vistiendo su nuevo traje, que le hace caminar como un contrahecho. Dos peatones comentan: “Qué bueno debe de ser el sastre capaz de hacerle un traje que le siente tan bien a un tipo tan deforme”. Con este chiste, Salustiano del Campo viene a explicar la malograda relación entre políticos y sociólogos. Una sociedad que ha cambiado tanto, como la española, para la que mucha gente tenía sus propias recetas, se la ha acabado vistiendo con un nuevo traje, un traje mal hecho que desfigura a la sociedad. Según Salustiano, hoy es frecuente que los políticos vayan de omniscientes y que los comunicadores lo hagan de intelectuales, pero ni los unos ni los otros están dotados por su oficio de los conocimientos y de la neutralidad necesarios para cortar buenos trajes a medida para la sociedad actual, y, sobre todo, para que no impidan artificialmente su capacidad de crecer y desarrollarse. Al sociólogo le corresponde profesionalmente la tarea de diagnosticar cómo es verdaderamente esa sociedad, cuáles son sus medidas, rechazar fundamentalmente lo que no le va y proponer en forma de opciones lo que puede que le vaya. Al principio de este artículo hicimos uso de algunas metáforas para acercarnos a una explicación sobre qué es la Sociología. Sirviéndonos de la genial reflexión de Salustiano del Campo, podríamos finalizar con una metáfora más: La Sociología es el arte de tomar las verdaderas medidas de la sociedad y de proponer trajes idóneos para ella. En definitiva, la Sociología no es lo suficientemente abarcable para explicarla en un artículo como éste. No obstante, espero que el lector que ha llegado hasta aquí haya adquirido algunas nociones sobre en qué consiste esta disciplina, al menos, que haya podido encontrar alguna utilidad en ella. Sólo con eso me doy por satisfecho. Además, espero que el lector vaya encontrando con el tiempo más información en esta web, si es su deseo profundizar más sobre esta ciencia. NOTAS Osborne, R., Loon, B., Fernández Aúz, T., & Eguibar Barrena, B. (2005). Sociología para todos. Ediciones Paidós Ibérica, S.A. [↩] Emilio Lamo de Espinosa (2010). Discurso pronunciado como Presidente de la FES (Federación Española de Sociología) en el Acto de Inauguración del X Congreso Español de Sociología, celebrado en Pamplona en julio de 2010 [↩] Furfey, P. H. (1953). The scope and method of sociology: a metasociological treatise. Harper. [↩] Giddens, A., & Muñoz de Bustillo Llorente, F. (2007). Sociología. Alianza Editorial, S.A. [↩] Tezanos, J. (2006). La explicación sociológica : una introducción a la sociología. Universidad Nacional de Educación a Distancia [↩] Giner, S. (2010). Sociología. Ediciones Península S.A. [↩] Mills, C., & Torner, F. (s.f.). Imaginación sociológica, la. Fondo de Cultura Económica de España, S.L. [↩] Morales Navarro, J., & Abad Márquez, L. (2008). Introducción a la sociología. Editorial Tecnos. [↩] Lucas Marín, A. (2006). Sociología : una invitación al estudio de la realidad social. Eunsa. Ediciones Universidad de Navarra, S.A. [↩] Berger, P., Luckmann, T., & Zuleta, S. (1986). Construcción social de la realidad, la. H.F. Martínez de Murguía. [↩] Giddens, A., & Muñoz de Bustillo Llorente, F. (2007). Sociología. Alianza Editorial, S.A. [↩] Salustiano del Campo (2002): Ser sociólogo en España. REIS 98/02 pp. 21-36 [↩]

DISCIPLINARIEDAD, INTERDISCIPLINARIEDAD Y TRANSDISCIPLINARIEDAD

DISCIPLINARIEDAD, INTERDISCIPLINARIEDAD, MULTIDISCIPLINARIEDAD, TRANSDISCIPLINARIEDAD Disciplinario: Abarca el estudio de un tema basandose en una ciencia o disciplina sin establecer relaciones entre otras. Transdisciplinario: que abarca varias disciplinas en forma transversal y que está por sobre todas estas. vale decir su ámbito de acción es superior al de cada una de las disciplinas. Interdisciplinario: Incluye aspectos de varias disciplinas, pero en un aspecto puntual. La diferencia entre el trans y el inter, estaría en que trans abarca las áreas que la componen, en el inter se saca una parte de conocimiento de distintas áreas, pero no el todo. Multidisciplinario: que involucra el conocimiento varias disciplinas cada una aportando desde su espacio al tema en cuestión. El término transdisciplinariedad es usado de varias maneras. En los países de habla alemana el término suele referirse a las formas de investigación integradoras (Mittelstrass 2003). Esta acepción contrasta con la comprensión de la transdisciplinariedad como un principio de unidad del conocimiento más allá de las disciplinas. En cuanto a principio de formas integradoras de investigación, la transdisciplinariedad comprende una familia de métodos para relacionar el conocimiento científico, la experiencia extra-científica y la práctica de la resolución de problemas. En esta comprensión la investigación transdisciplinar se orienta hacia los aspectos del mundo real, más que a aquellos que tienen origen y relevancia sólo en el debate científico. Una cuestión de mayor importancia en la investigación transdisciplinar es hasta que punto se consigue la integración de las distintas perspectivas científicas. Este aspecto es a menudo usado para distinguir entre trans-, inter- y multidisciplinariedad. El campo de la investigación transdisciplinar es difícil de estructurar dados estos diferentes y de algún modo inconsistentes conceptos y terminologías. La multidisciplinariedad es un elemento clave para la creatividad y la innovación, así como un requisito para la interdisciplinariedad y la transdisciplinariedad. Si bien puede sonar a un rebuscamiento innecesario, prefiero usar los tres términos para definir tres procesos o fenómenos distintos pero relacionados sobre el aprendizaje y la práctica holística del saber y las habilidades. A continuación, un conjunto de aportes teóricos que permiten la mejor compresión de los conceptos. CIENCIAS SOCIALES, EPISTEMOLOGÍA Y CIENCIAS DE LA COMUNICACIÓN https://ateneodecomunicacion.files.wordpress.com/2012/06/ciencias-sociales-epistemologc3ada-y-ciencias-de-la-comunicacic3b3n-unsl.pdf FUNDAMENTOS EPISTEMOLÓGICOS PARA UN MODELO DE COMUNICACIÓN EN SITUACIONES DE CONFLICTO http://www.scielo.org.ve/scielo.php?pid=S1315-52162010000400008&script=sci_arttext EPISTEMOLOGÍA Y COMUNICACIÓN. NOTAS PARA UN DEBATE http://www.razonypalabra.org.mx/anteriores/n61/tkaram.html# DISCIPLINARIEDAD, INTERDISCIPLINARIEDAD Y TRANSDISCIPLINARIEDAD http://moodle2.unid.edu.mx/dts_cursos_mdl/lic/E/P/AM/03/Disciplinariedad.pdf LA TRANSDISCIPLINARIEDAD http://www.ceuarkos.com/manifiesto.pdf COMPLEJIDAD Y TRANSDISCIPLINARIEDAD https://www.uam.es/personal_pdi/fprofesorado/agustind/textos/completrans.pdf LA INTEGRACIÓN DE LOS SABERES BAJO EL ENFOQUE DIALÉCTICO GLOBALIZADOR: LA INTERDISCIPLINARIEDAD Y TRANSDISCIPLINARIEDAD EN EDUCACIÓN http://www.scielo.org.ve/pdf/ip/v24n3/art02.pdf

lunes, 3 de noviembre de 2014

SOCIALIZACIÓN, CONTROL Y CAMBIO SOCIAL

SOCIALIZACIÓN Es la integración de cada individuo a la sociedad de su dominio. ENDOCULTURACIÓN Es el proceso mediante el cual se da la socialización. Se subdivide en tres etapas: 1. COGNOSCITIVA: Es el primer contacto que se tiene con aquello con lo que se quiere socializar. 2. AXIOLÓGICA: Es el otorgamiento de valores objetivos a la situación con la que se quiere socializar. 3. ESTÉTICA: Es el otorgamiento de valores subjetivos a la situación con la que se quiere socializar. GRUPOS SOCIALES Es el conjunto de personas, quienes, de acuerdo con una estructura, organización, intereses y valores mínimos, mantienen constantes interrelaciones, se consideran como unidad y se manifiestan externamente como tal. COLECTIVO Es el conjunto de personas que se reúnen y forman la población de una ciudad. Lo hacen en un espacio, pero pueden organizarse en muchas ocasiones para realizar una acción o tarea. Se clasifican en colectivos, multitud, muchedumbres, turbas y motín o chusma. MULTITUD Es el conjunto de personas que muestran temporalmente cierta unidad de sentimientos y acciones por la atención concentrada en igual o similar objeto material o ideal. MUCHEDUMBRE Es el conjunto de personas que se reúnen de una manera mas o menos efímera en un mismo lugar. En todo caso cada acción individual puede tener objetivos diferentes, aunque los medios sean comunes. TURBAS Son multitudes o muchedumbres cuyos componentes en atención a determinado hecho, sienten comunes emociones elementales, las cuales actúan con máximo dinamismo, formando un bloque homogéneo de manera pasional con supresión de sentires individuales. En medio de su violencia e irracionalidad pueden tener un carácter destructivo o de autoconservación. MOTIN O CHUSMA Es la turba en altos extremos de violencia y agresión motivados por sentimientos generalizados de indignación, odio, furor. Ello sucede en los saqueos, linchamientos, destrucción de símbolos, edificios, muertes. ESTRATIFICACIÓN SOCIAL Es la organización y estructura compleja, también presenta diferentes niveles, grados o jerarquías de personas y grupos que, por sus similitudes, forman capas superpuestas. Se subdivide en: Castas, Clanes, Estamentos y Clases CASTAS Son estratos cerrados, herméticos; es decir, que quien nace en ellas, muere en dicha casta. Poseen sus propias leyes, idiomas, códigos de honor, cosmovisión. ESTAMENTOS Son estratos semi-abiertos o semi-cerrados, su origen es por adscripción, ascensos, privilegios reales o monárquicos. Los más comunes son los estamento religioso católico, militares y monarquías. CLASES Son estratos totalmente abiertos y se forma parte de ellas a partir de aspectos económicos y sociales. Poseen subdivisiones de acuerdo a factores comunes entre sus integrantes: Clase Alta, Media y Baja. MOVILIDAD SOCIAL Son los movimientos o desplazamientos que efectúan los individuos, las familias o los grupos dentro de un determinado sistema socioeconómico. Se divide en movilidad vertical (ascendente o descendente) y horizontal. MIGRACIÓN Es todo desplazamiento de la población (humana o animal) que se produce desde un lugar de origen a otro destino y lleva consigo un cambio de la residencia habitual. Presenta dos enfoques: el de la emigración, desde el punto de vista del lugar o país de donde sale la población; y el de la inmigración, desde el punto de vista del lugar o país a donde llegan los "migrantes". CONTROL SOCIAL El control social es el conjunto de prácticas, actitudes y valores destinados a mantener el orden establecido en las sociedades y evitar disfuncionalidades. El control social se expresa de manera formal (leyes, cuerpos policiales y militares) e informal (chismes, hacer el ridículo, burla, moda entre otros). DESVIACIÓN SOCIAL Es toda conducta que viola normas y expectativas de cualquier sistema social o modo de dominación y ante la cual éste reacciona con un dispositivo de control específico. Puede ser de tipo positivo (genios, deportistas, artistas, inventores entre otros) o negativo (delincuentes, marginales, prostitución y aquellas otras personas rechazadas por la sociedad como discapacitados físicos y mentales) CAMBIO SOCIAL. Implica la modificación o transformación de estructuras de diverso tipo pertenecientes a un conjunto poblacional. Este cambio social puede expresarse de numerosas maneras, desde elementos superficiales y en constante desarrollo, como hasta en estructuras de arraigada tradición. Hola Jesangel EL CUARTO MOSQUETERO. Comunicación para el cambio social. Aquí va un link de donde puedes bajar el material. http://ciruelo.uninorte.edu.co/pdf/invest_desarrollo/12-1/el_cuarto_mosquetero.pdf

domingo, 1 de junio de 2014

RASGOS DE LA CULTURA POPULAR TRADICIONAL

RASGOS DE LA CULTURA POPULAR TRADICIONAL TRADICIONAL: Para que el hecho sea folklórico o popular, debe tener permanencia a través del tiempo. Es producto de un proceso histórico, incorporado y actualizado en su núcleo central de sentido. Pasa de generación en generación llegando hasta nuestros días, y tiene como función primordial la de conservar los conocimientos ancestrales a través de los tiempos. ORAL: Generalmente se transmite por vía oral, aunque hoy existen formas de transmisión. Es la forma de transmitir desde tiempos anteriores, la cultura, la experiencia y las tradiciones de una sociedad a través de relatos, cantos, oraciones, leyendas, fábulas, música, mitos, cuentos, etc. Tanto el aprendizaje como la transmisión del hecho cultural, es por mediación oral sin quedar registrado, y se lo transmiten entre los integrantes de la comunidad. COLECTIVO: Un hecho o costumbre, que en la actualidad es aceptado como folklórico: tuvo su origen como producto de un acto individual, pero posteriormente pasó a ser aceptado y adoptado por un grupo, pasando a ser colectivo y se da como algo natural, propio y vigente dentro de la sociedad. ANÓNIMO: Que sea anónimo depende de la permanencia en el tiempo que ha tenido el hecho en la comunidad. Si el hecho persiste en el tiempo sin haber dejado constatado su origen, está implicando su anonimato. Por el paso del tiempo no se recuerda el autor, aunque en la actualidad hay mecanismos que permiten la permanencia y reconocimientos de derechos de autoría. EMPÍRICO: Es decir que se efectúa espontáneamente y se va trasmitiendo una vez aprendido, por experiencia y observación de generación en generación. Se aprende a través del convivir cotidiano. No tiene base científicas. Se transmite sin que medie una enseñanza escrita o teórica, sino práctica, gestual etc. DINÁMICO: Todo hecho cultural es propenso a recibir transformaciones en el transcurso del tiempo. Debe tener variantes múltiples, es decir que no exista una versión oficial del fenómeno sino que se reformule cada vez que emerja en cada generación. Va cambiando en la medida que pasa el tiempo. Por estar insertas en el devenir histórico y en un ámbito geográfico determinado, estos factores son modificados por la propia sociedad o por factores externos que requieren cambios técnicos, productivos, de organización y jerarquías sociales. FUNCIONAL: El hecho folklórico pasa a ser funcional, cuando identifica al pueblo o comunidad consigo mismo, satisfaciendo las necesidades sociales o espirituales de dicho pueblo. Debe servir para algo, tener alguna utilidad pragmática o cumplir con fines específicos, esto quiere decir que satisfaga unas necesidades colectivas, de lo contrario tiende a desaparecer. LOCAL, REGIONAL Y/O NACIONAL: El ámbito espacial es la localidad, región y/o la nación cuyos habitantes conservan, en la mayoría de los casos, anónima y tradicionalmente un legado cultural. Debe pertenecer a un espacio determinado. Como espacio construido por los grupos sociales a través del tiempo, a la medida y a la manera de sus tradiciones, pensamientos, sueños y necesidades, territorios que significan mucho más que espacio físico poblado por distintas formas de vida que se relacionan, cooperan y compiten entre sí; lo que permite concebir al territorio como un campo relacional. UNIVERSAL: Está fusionado, mezcla de varias matrices étnicas lo que le permite diferenciarse de lo autóctono. Es producto del mestizaje de varias matrices étnicas. Sinónimo de criollo, fusionado, sincrético. Significa que se constata la existencia de diferentes culturas en un mismo espacio geográfico y social lo que conlleva a la generación de manifestaciones culturales fusionadas.

martes, 20 de mayo de 2014

MANUAL PARA LA FORMULACION DEL INVENTARIO DE RECURSOS TURISTICOS A NIVEL NACIONAL

http://www.mincetur.gob.pe/turismo/Producto_turistico/Manual_de_Inventario_OCT2006.pdf http://www.mincetur.gob.pe/turismo/Producto_turistico/Manual_de_Inventario_OCT2006_FASEII.pdf